THERIANS Y FURRIER

En la actualidad se observa un grupo creciente de jóvenes que se autoidentifican estrechamente con un animal y se comportan como tal. Es posible que sea más que una moda, porque responde a un proceso de búsqueda de identidad en una época de gran incertidumbre.
Se trata de los therians en que algunos adolescentes y adultos jóvenes sienten la necesidad de concebirse como un animal determinado, tanto espiritual como biológicamente y actúan como ellos. Si bien tienen claro que la transformación física es imposible, en este estado se siente más confortablemente que en el convencional. Esta propensión que se multiplica con la velocidad de las redes de comunicación virtuales no tiene un objetivo preciso. Expresa un desencanto por lo humano.

A partir de este movimiento también han cobrado notoriedad los furries, un movimiento anterior, con los que comparten el interés con los animales. Los furries crean animales a los que les traspasan una conexión creativa o artística. Es decir, los furries diseñan y se visten como personajes o animales antropomórficos, pero trasmiten un mensaje positivo o humorístico a la sociedad. En este grupo la línea de demarcación con artistas consagrados que han creado personajes interesantes par revistas y cartoon, prácticamente no se nota.
El comportamiento therian aparece mucho tiempo antes de que el joven se pasee con sus pares en un parque público disfrazados de zorros, imitando su astucia y desconfianza. La inclinación se plasmó en una etapa anterior, en que la personalidad está influida por las redes sociales y, asimismo, se viraliza por estos mismos medios para formar grupos, que les da identificación y un sentido de pertenencia. Visto desde este punto no sería una condición transitoria o simple moda.

En los therians tenemos soledad, un menor número de amistades y/o la percepción de escasa disponibilidad de apoyo y posibilidades de desarrollo personal, condiciones que también se dan en otras manifestaciones de la salud mental del joven.
La lectura que debemos hacer de los therians es que no se trata de un cuadro psicológico puro, aislado, ni mucho menos transitorio. Subyace en ellos los mismos problemas de la sociedad contemporánea que afectan al joven en diferentes aspectos del comportamiento y son reflejo del tráfago vital que dificulta la comunicación, la vida familiar y social que los hace sentirse solos y, muchas veces, sin esperanzas de una vida plena.
